Ha pasado mucho tiempo, he dejado de escribir, las redes sociales y el móvil a cercenado mis pensamientos creativos, aunque también ha propiciado que tenga una visión de la Vida diferente.
He tenido relaciones bonitas, amorosas y sinceras, aunque quizás por mi experiencia personal, no he conseguido mantener, o no hemos sabido mantener.
Sigo siendo amiga de mi ex pareja, nos queremos mucho, después de terminar y dejarnos un espacio hemos podido renovar la amistad.
Hace dos años que me he jubilado y ahora tengo todo el tiempo para mi, para hacer lo que quiera con mi vida. He perdido a mi perrito Marty en la pandemia y continúo con mi perrita Lúa, que me acompaña cada día.
Tengo un nietito, Cohen, de 6 años que me colma de alegría, que aunque vive en Barcelona mi hija hace todo lo posible para que lo sienta ceca de mí .
Mi hijo Rubén vive conmigo, después que pasara por algún momento bajo, tenemos una muy buena relación y nos ayudamos.
Por todo esto me siento afortunada. Soy medianamente feliz, no hay felicidad completa.