Hace mucho pero mucho tiempo que no me acercaba a este blog, el cual está repleto de tristeza y anhelos; hoy me encuentro como en un camino con varias direcciones y consecuencias.
Cuesta dejar de ser protectora, madre. Aunque algunas veces es duro recibir desplantes a cualquier cosa que hagas o digas siempre imagino que es sin ningún tipo de mala intención, algunas veces duele y mucho. No quiero que nadie sufra por mi, aunque yo tampoco quiero sufrir... es esta la vida que me espera a partir de ya, una vida sometiendo mis palabras para no propiciar malestar? No deseo esta forma de vida, estoy cansada de intentar siempre que los demás sean felices...y a mi cuándo me toca? Algunas veces recuerdo a mi madre anulada, ignorados sus anhelos, su vida, tratándola como ignorante cuando fue una mujer luchadora y transgresora que acabó siendo una persona anulada sin opinión válida para nada ni nadie. No quiero repetir roles, seré independiente hasta que me muera.